miércoles, 25 de enero de 2017

EL EMBAJADOR DE ABISMOS



EL EMBAJADOR DE ABISMOS


A Melquiades.


En la plaza del pueblo, el embajador de abismos extendió las telas donde guardaba su repertorio de asombros. Los habitantes se reunieron en torno a él como en una hoguera: este tipo de acontecimientos debía generar maravilla en una comarca tan alejada de la mano de Dios.

El embajador comenzó su show de las profundidades. Con un ademán de prestidigitador, sacó su primera pieza: ¡la mujer-abismo!; hecha de la música callada de las esferas y polvo de oro, probaba, sin lugar a dudas, la rima íntima que existe entre la feminidad y el universo. Los habitantes ni se inmutaron. Algo contrariado, pero firme en sus principios fenicios, el embajador dio paso al segundo asalto: ¡el silencio de los anacoretas!; una orfebrería que él mismo había robado a una bruja de la periferia y cuyas propiedades místicas serían la envidia de cualquier profesional de la alquimia. Los habitantes bostezaron al unísono. –¡Vaya fauna de taciturnos!- pensaba el embajador mientras se sacaba de la manga su carta mortal: ¡la partitura original del misterio!;  un códice sumerio que permite descifrar las entrelíneas y es remedio bárbaro para la tos seca de los fumadores…

¡Ni mu, no dijeron ni mu! Un mutismo perezoso dejó paso a la más exuberante indiferencia y los habitantes se dirigieron a sus labores como si nada, dejando al embajador de abismos en un estado de shock, más propio de un boxeador noqueado que de un vendedor ambulante de su prestigio.

El alcalde, para sortear posibles patetismos, se le acercó, y le dijo: -En este pueblo, usted pinchó hueso. Somos punteros en oficios liberales como pescador de insomnios, óptico en fantasmagorías y astrólogo de infancias. Mejor pruebe usted en la capital; dicen que allí, han perdido la imaginación-.

8 comentarios:

  1. Tan real como la vida misma, amigo Jorge...
    La sorpresa nos la desayunamos con la indiferencia.
    Pero a buen gusto... No te gana nadie.

    Mil besitos.

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    1. Halaaaa!!!! No te creas, en el mundo del los sentidos, soy especialista en perderlo jeje.

      Se agradecen tus exageraciones, animan!!!

      Mil+mil (que son tres mil... ya te lo explicaré algún día)

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  2. Cuando a una le gusta tanto lo que está leyendo cuesta dejarlo para otro día pero queda puesto el marcapáginas para reanudar la lectura en cualquier momento.
    Con tu permiso, seguiré leyendo con mucho interés.


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    1. Perdona la tardanza en contestarte, pero tengo abandonado un poco el blog. Escribo a lo loco, pero no publico... rachas de estar en la cueva.

      Muchísimas gracias por tu interés, me anima a seguir escribiendo. Y bueno, pues espero que te sea grato el garbeo literario.

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  3. Disculpa, no he podido hacerme seguidora de tu blog porque el gadget que tienes no me deja.
    Me apunto el enlace.

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    1. Pues yo me pongo a seguirte también, en agradecida correspondencia.

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  4. ah, si, ya está, ahora ya puedo seguir el blog

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