jueves, 20 de octubre de 2016

EL GENIO DE LA LÁMPARA



EL GENIO DE LA LÁMPARA


Estando a la altura de siglo en el que estamos y todavía andan frotándome la casa. Pero vamos a ver, cuando yo voy a comprar algún melocotón o alguna manzana, ¿manoseo todo el puesto de frutas? ¿Perdón?, ¡existe un invento que se llama timbre! Cuánto daño hizo ese maldito cuento que puso mi profesión en el candelero mediático: menos lecturas sensacionalistas y más educación. Que vale, que uno concede deseos, es su trabajo, ¡pero por Shiva, llamen a la puerta, no es tan difícil! 

Como esto continúe así,  sigo el consejo de madre y me cambio de gremio: fabricante de alfombras voladoras, con taller y puerta a la que llamar.

4 comentarios:

  1. Lámparas con timbre no las hay ni en los chinos.Lo siento, genio, pero ya te veo de tejedor de alfombras.

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    1. Que siga el consejo de madre y cambie a tejedor, una profesión más digna, dónde va a parar!!!

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  2. Qué bueno!! Realmente... Tienes una mente capaz de hacer historia con lo que sea... Admirable, amigo Jorge.

    Mil besitos.

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    1. Joe, pues muchísimas gracias Ana.

      Y yo que pensaba que estos divertimentos sólo me podían gustar a mí.

      Más gracias por leerme con tanta frecuencia y por comentarme los pensamientos que te surgen cuando los lees, me ayudan mucho!

      te acepto encantado los mil!

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