sábado, 22 de octubre de 2016

LAS HECHICERAS DE TESALIA



LAS HECHICERAS DE TESALIA


Hechiceras de Tesalia fue el nombre de guerra escogido por una cuadrilla de mujeres en un pueblecito de la sierra. Eran tan mitómanas y tan fiesteras, que en una de sus monumentales juergas se bautizaron a la griega: la provincia tembló por tal anuncio.

Sus archienemigas, las Perracas de Quel, acostumbradas al monopolio en todas las verbenas, vieron con ojos terribles la aparición de una competencia que pudiera hacer peligrar su reinado provincial. Desde tiempos de la azada, habían campado a sus anchas por romerías y festividades locales, haciendo y deshaciendo a su antojo sus caprichos oligopólicos. Nacidas al amparo de la floreciente industria de la alpargata, contaban con el beneplácito de las fuerzas vivas de la comarca, que para algo eran sus maridos.

Cuánto sudor se derramó por aquellas orquestas en plazas públicas, es un dato que quedará pendiente para una historiografía futura. Los habitantes del lugar recuerdan que las Hechiceras tuvieron que demostrar su valía bailonga siete veces siete, en siete verbenas distintas, por la extensa geografía de los siete valles. Si no ha quedado claro, parece que el número era importante, lo que se ignora es para qué…  el caso es que, por fin, fueron reconocidas como auténticas sacerdotisas de la danza.

Esta historia tiene un final inconcluso, no se confíen, porque las Perracas de Quel andan a la espera, acechando desde las últimas filas de los festejos su momento, su oportunidad de aguafiestas, su venganza en bandeja: el capítulo más negro, todavía no ha sido escrito.

2 comentarios:

  1. La rivalidad siempre tiene un plato, y es la venganza... De sobra sabemos que se sirve fría... Espero con paciencia tal menester en tu próximo escrito.
    Porque lo revelarás, verdad??

    Mil besitos, amigo Jorge.

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    Respuestas
    1. jajajjajaja ya veremos! Mi inspiración es muy veleidosa.

      veo tus mil!

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