sábado, 22 de octubre de 2016

EL PROTÓN ERMITAÑO



EL PROTÓN  ERMITAÑO


Cultivaba su rareza de protón con mimo cuántico. Desde que apenas se componía de un conjunto de quarks, se había percatado que no era como los demás protones. Cuando sus compañeros quedaban para tomarse algo, él se dedicaba a vagabundear por toda esa materia muda de la que estaba hecha su átomo. Y donde otros veían sólo silencio, él escuchaba melodías de una belleza electromagnética, voces de seres infinitesimales que parecían querer contarle algo, misteriosas fuerzas, que no salían en los manuales, y lo atraían con una gravedad inevitable.

Los electrones, que mayormente son contrarios a los intereses de los protones, contemplaban desconcertados sus paseos solitarios. Tal vez, estaban equivocados con respecto a esa visión optimista y un poco cursi que tenían de sus vecinos: ellos, tan cabales, miraban siempre con recelo la sospechosa positividad nuclear de sus compañeros de átomo.

El día que se topó con su antiprotón fue, aparte del más maravilloso, el último día de su vida; ¡quién hubiera sospechado que el encuentro con su espejo sería fatal! Parece ser, que cuando estas partículas se conocen en persona, se produce un estallido como de fuegos artificiales que los aniquila y los transforma de nuevo, en noche perpetua y dichosa.

2 comentarios:

  1. Leyéndote es como si definieras un alma humana o la vida de cualquier mortal. El día del propio encuentro... es el mejor de todos. Yo lancé confetis y organicé una fiesta donde fui anfitriona e invitada al mismo tiempo, luego asistí a mi propio entierro y ahora soy una partícula en la red.
    Perdona por aprovechar tu historia para hacer el símil :)

    Mil besitos, amigo Jorge.

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  2. Me encanta cuando deliras amiga!!! así que no te cortes, estamos hechos de la misma materia que las e... digresiones. jejej.

    Te agradezco, ya lo sabes, tus palabras cómplices. La verdad que hasta yo me sorprendo de lo que escribo, parece que un ser con más sensibilidad que yo coge el teclado y cuenta la historia. Tengo mucho mieditoooo jajjajajja.

    Otros tantos para ti.

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