martes, 13 de septiembre de 2016

LA MUJER BRÚJULA


LA MUJER BRÚJULA


Los chicos del barrio apuntan a ella. Por sus caderas tan al sur y sus pecas imantadas incitaba el viaje hacia todos los tesoros.

No era una mujer no, era un polo magnético. Un campo de energías, una derrota. Cómo no iban a orientarles las otras mujeres a una travesía más tecnológica, con menos tactos. 

Rosa de los vientos la llamaban los canallas; Magnetita aúrea la apodaban en los códices, los tangos.

Cuánto tenía de designio y cuánto de bruja. ¿Qué no hubiera dado el marinero porque le condujera al naufragio?

Palabras como rumbo, pecado cardinal o cuerpo celeste salían a borbotones de su boca. ¡No era una mujer, no, era mi brújula!

2 comentarios:

  1. Qué magia tiene esta brújula....

    Un abrazo poeta.

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    1. Llevas razón razón Rita, es una brújula bruja!!

      Otro abrazo y mucha suerte en Córdoba!

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