sábado, 24 de septiembre de 2016

LA MUJER BALA



Zazel.


LA MUJER BALA

El primer hombre bala fue una mujer,
la mujer bala.
A Zazel. 

Una mañana de abril, El Gran Farini le propuso a bocajarro una oferta que parecía sacada de un cuento: le prometió que volaría.

Ana está claro, al principio, no lo tomó en serio, Farini había intentado seducirla con las ofertas más disparatadas desde que comenzó a trabajar, como diana para el lanzador de cuchillos, en el Circo Flotante. ¿Pero quién puede resistirse a cumplir sus deseos más primitivos? Ana desde luego no. Y  más cuando el plan iba en serio, porque Farini lo tenía todo pensado: los cálculos matemáticos, el peso y la gravedad, el artefacto mecánico que la impulsaría, hasta algo de pólvora para incrementar el efecto dramático.

El día que estrenaron el número en el Jardín Botánico, un sentimiento de levedad recorría la capital y todos los habitantes vestían una mirada que no habían usado desde la infancia. Ana estaba guapísima con un camisón corto y su corsé de terciopelo negro,  cualquiera diría que estaba equipada para una noche de bodas, que en cierta forma poética, así era.

El Gran Farini anunció con sus arabescos y filigranas verbales más floridas al primer proyectil humano, a la mujer que vuela, a la bala más mortal y más hermosa que rasgaría el cielo con su filo femenino...

Mientras salió despedida del alma del cañón, algunos dicen que Ana tuvo un sentimiento como de orgasmo, pero sus declaraciones a la prensa fueron claras al respecto: me sentí dulcemente intoxicada, como borracha de alas.

7 comentarios:

  1. Has hecho que entre en tu historia por la puerta grande... Tiene muchos factores que me describen, sobre todo dos de ellos.
    La frase final es la metáfora del orgasmo... El éxtasis de Ana, símil al de Santa Teresa de Jesús.
    Disfruto con cada entrada, Jorge.
    Le das tu toque personal llevándolo a tu terreno y dejando tu impronta.

    Mil besitos y buen finde.

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  2. ¿cuales son esos dos?

    Gracias de nuevo por tus análisis, me asusta que aciertes tanto.

    Me encanta que te hagan disfrutar, uno se siente tan satisfecho!

    Un abrazo, por variar!

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    1. Te revelaré que vuelo sin alas y no soy una bruja, y además mi verdadero nombre. Volé y disfruté.
      Si acertaste con ese dato, tú sí que asustas!!
      Gracias a ti por ser partícipe de esos vuelos, Jorge.

      Mil besitos y un achuchón por variar.

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    2. Las casuallidades tienen algo de sagrado, ya lo dije en otra bagaleta... en realidad te investigué y estaba convencido que te llamabas Ana (que por cierto sufro un bendita maldición con las Anas, mi madre, mi hermana, mi primer amor, mi mujer... ya ves maldito de Anas). Tengo algo de detective poético, jeje.

      Se agradece el achuchón!

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    3. Jajajajajaja, touche Jorge!!

      Modestia a parte... Una vez más compruebo que lo bueno abunda y te felicito por tenerlo todo tú, eres afortunado, entonces.

      Investigada, glups!!!

      Mil besitos.

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  3. Cada entrada es mejor que la anterior.
    Un abrazo poeta.

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    1. Jolín, gracias Rita!!! Llévame contigo de telonero a hacer unos bolos con tu libro!!!

      Otro choque de manos de poetas (debe ser algo así como haciendo un métafora después de chocar las manos, jeje)

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