domingo, 25 de septiembre de 2016

EL ESCRITOR BURLADO






EL ESCRITOR BURLADO


A partir de la primera línea, ya empecé a darme cuenta que algo raro sucedía. Mis palabras no se alineaban a los márgenes de la página. ¿Qué pequeño diablillo se estaba adueñando del formato?

Las cosas se pusieron peor,
empecé a escribir en verso libre.
Y todo lo que decía
aspiraba a ser poema.
¡Qué estado más desposeído,
qué engorro de domingo!

¿Y esto de escribir tan orillado? ¿Me estaré volviendo
loco?
¿Es real? ¿Estoy soñando?
Qué ganas me están entrando de dedicárselo todo a la
luna.

Parece que ya entro en razón, siento que me estoy cuadrando. El orden imperante se impone, el justificado del word respetando. Pero... ¿qué deje más cantarín llevo?, ¡qué ritmo pegajoso! Todavía el verso muevo en mi texto calamitoso. ¡Oh mis Musas revoltosas parad vuestras travesuras! No tengo cuerpo de rosas, no juguéis con calenturas.

P.D: ¡Y ahora una postdata!... ¡No me tengo nada que decir!

 Con ganas de volverte a ver,
mi fiel página en blanco.

Tuyo, el escritor burlado.

2 comentarios:

  1. Muy ocurrente tu entrada, Jorge. Con esta lucha entre las palabras y el escritor... Has arrancado una sonrisa al lunes.
    A veces las musas se tornan juguetonas.

    Mil besitos.

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  2. Gracias Ana!!! Es un texto sin pretensiones, pero me ha divertido hacerlo.

    CUIDADO CON LAS MUSAS, pone la puerta del mi jardín de poeta.

    Más besos lunáticos, de lunes!

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