martes, 8 de marzo de 2016

MUSA EN PARO


Terpsícore, musa de la música y de la danza,
óleo sobre tela de Jean-Marc Nattier, 1739.
 
MUSA EN PARO


Desde que el racionalismo se instaló en el Arte, no hay tutía que la convoquen a una para inspirar. Que no digo yo, que el esfuerzo y la constancia no sean necesarios, pero un poco de poder profético, de don para el canto o la danza, vienen de perillas al oficio. ¡Si hasta he tenido que trabajar como bailarina de danza oriental para sostener mi olímpico tren de vida! 

Ayer me volvieron a proponer otro de camarera. ¿De camarera yo? Eso sí que no, que la última vez todos los clientes pretendían componerme la más hermosa de las borracheras: ¡yo, que he trabajado con Isadora Duncan, con Rudolf Nuréyev, con Pina Bausch!

Estoy tan desesperada que barajo regresar al Monte Parnaso y aguantar los -ya te lo dije- y los -si hubieras estudiado- de la trágica Melpómene. Por no mencionar las bufonadas de mi otra hermana, la cómica Talía; que será muy musa, pero tiene la gracia donde yo te diga.

Como se entere Zeus que he tenido que sacarme la tarjeta del paro, ¡se van a enterar estos mortales!

2 comentarios:

  1. Oh, no, la invasión de los dioses.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Suena a peli de terror sí!!! jajaja, habrá que robarles otra vez el fuego, mira Txisko a ver qué puedes hacer... ladrón!

      Eliminar