martes, 16 de febrero de 2016

LA MUJER ELEMENTAL






LA MUJER ELEMENTAL


En la mujer elemental los pezones retan al infinito, sus pechos pregonan maravillas y las caderas se asemejan a una góndola.

Los besos elementales de la mujer elemental provocan escalofríos de orquídeas por la nuca y mucha insensatez. Aplicada en pequeñas dosis aviva la sangre, pero tomada de golpe es un perfume fatal.

Si su boca elemental toca a rebato, no sirven ni la experiencia ni el instinto: te paraliza los quereres, un grifo abierto es el deseo, el paracetamol no sale a cuenta.

Las musas brotan de su cuerpo sin necesidad de inspiración o de gramática; digamos que su piel es única ortografía para burlar las normas y quedar impune, que no ileso.

La mujer elemental tiene modiglianis por las venas, cada peca es un pecado y contagia, ¡maldita entre todas las mujeres!, su querencia por los naufragios.

-Se trata de no aburrirse- dice mientras te devora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario