martes, 2 de febrero de 2016

LA MINIFALDA MÁGICA



Jane Birkin en “Slogan” (1969)
 
LA MINIFALDA MÁGICA


No se sabe cómo consiguió la minifalda voladora, pero nuestra bruja de extrarradio utilizaba sus poderes de manera irresponsable. Así que cuando imitaba las escenas más sugerentes del cine, la minifalda se hacía acompañar por un vuelo de orquídeas o por un espectáculo de fuegos artificiales, dependiendo de los humores eróticos del momento. También los atributos magnéticos, que volvían tarumba la mirada de los hombres, eran utilizados con demasiada ligereza; tanto, que los oftalmólogos la denunciaron por intrusismo profesional. Lo del séquito de libélulas, tampoco se libraba de juicio por pomposidad o glamour, según la revista de moda que consultases.

Como no podía ser de otra manera, acabó trabajando en un cabaret parisino, y de ser diana de cotilleos y exageraciones, su número mágico se convirtió en referente para el gremio.

La minifalda era de seda verde y lentejuelas bizantinas, por si el dato ayuda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario