viernes, 13 de noviembre de 2015

TRAMPANTOJOS


Sweep It Under The Carpet, de Bansky


 
TRAMPANTOJOS


La expulsaron de la escuela de magia; lo suyo siempre fueron los trampantojos. Así que tras resolver los trámites burocráticos de cualquier autónoma, montó un espectáculo callejero en el distrito financiero de la ciudad.

Sus intervenciones consistían en mostrar las realidades ocultas de los aspectos más asumidos de lo visible. Pondré un ejemplo: en los días calurosos de agosto, montaba un puesto de castañas en plena avenida y ofrecía gratuitamente el otoño a los viandantes. No negaré que de heterodoxia andaba sobrada, pero sus dotes ilusionistas eran innegables.

Así que un día, Dios se fijó en ella. – ¡Qué fichaje!- pensó divinamente, el Creador. Y le propuso ser galaxia o número Pi, especie exótica o fugaz, religión o plegaria pagana.

¡Qué victoria o trampantojo, cuando por el hecho de aceptar la oferta, hizo creer al Mismísimo de su imaginaria existencia!

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