domingo, 18 de octubre de 2015

EL JARDÍN BOTÁNICO


Escultura de plantas del jardín botánico de Atlanta.
(A este arte se le llama mosaicultura, desconocía yo esta práctica mágica de la jardinería. Si hay fascinación, echad un ojo al jardín botáncio de Montreal o al de Atlanta.) 



EL JARDÍN BOTÁNICO


Ella era un jardín botánico. Por eso en sus besos crecían jacarandas o sus miradas insinuaban especies exóticas. Hay que decir que su sexo de orquídea fantasma era la delicia de los botánicos.

¡Qué saber enciclopédico proponía su cuerpo! Navegabas por sus flores acuáticas, te perdías por los secretos de sus lunas de invernadero, biólogo aventajado de los misterios del mundo. Mirarla era cartografiar la naturaleza. Mezcla de jardín apolíneo y selva dionisíaca o, sencillamente, trópico que encendía el inverno. Sus palabras eran flores volanderas, sus pensamientos te trepaban la apatía y de la vida componían una tierna enredadera.

Taxonomía del deseo, hubiera querido yo hacerte. Llamarte pérgola que ilumina mi patio, fuente de mil lenguas, arrullo de pétalo o fruta merecida.

Te quise paseándote en silencio, prefiriéndote salvaje, mi bosque encantado.

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