sábado, 8 de agosto de 2015

EL CORNUDO

Ala, a ver si recupero el manantial de la escritura con esta bagatela...

-No comment-


EL CORNUDO

Había creído resolver, de una vez por todas, la incontinencia amatoria de su esposa. Su teoría se basaba en la posibilidad de ofrecer a su mujer todos los hombres en uno.

Se puso a cultivar una fecunda polipolaridad durante unos años, hasta que logró dar vida a cada una de sus personalidades nacientes. Así por la mañana, podía ser el hombre pragmático que solventaba con suma diligencia los problemas domésticos, para llegar al mediodía como un dandi irresistible con el que conversar de los temas más jugosos del panorama vecinal. El chef que revelaba durante las comidas no tenía rival gastronómico y el amante insaciable e imaginativo de las siestas parecía sacado de los libros de Casanova. Durante el atardecer, el bohemio la llevaba a lugares donde pudiese saciar su instinto aventurero y la noche la ocupaban en teatros y recitales, siempre con las pinceladas cultas y mordaces de su yo más ilustrado.

Todo parecía encajar en este amor esquizofrénico hasta que ella empezó a desarrollar una polipolaridad por contagio. Y, más concretamente, con el desarrollo de una de sus identidades: la mujer celosa. 

Al parecer todo acabó en sangría y se dice que el caso fue incluido en la historia de los asesinatos en serie, inaugurando una siniestra sección llamada genocidio metafísico.

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