sábado, 16 de mayo de 2015

FARO EN TIERRA

Si Alberti normalizó los marineros en tierra, necesitarán faros, ¿no?

El Faro de la Plata en Pasajes (Guipúzcoa).
Una faro que me fascinó y es germen de la historia.



FARO EN TIERRA

El pueblo no dio crédito a la obra arquitectónica con la que Cipriano les sorprendió.

Una cosa eran sus ensoñaciones teóricas sobre la obtención de una energía limpia e inagotable basada en la destilación de la belleza de las flores de los cerezos, y otra, este proyecto que los descolocó a todos. ¿Por qué un pueblo a cien millas del mar necesitaba un faro de secano? ¿Acaso pretendía crear uno de esos econegocios tan en alza en estos tiempos?

La extravagancia lumínica se alzaba treinta metros de altura y mezclaba la ortodoxia típica del faro con el de una fortaleza medieval. Lo erigió en el Cerro de los Poetas y contaba con los últimos adelantos tecnológicos. Como peculiaridad había programado el grupo de destellos con la melodía de una canción de los Stones.

El verdadero motivo de Cipriano fue la consumación de uno de sus sueños infantiles. Lo de la repetición del diluvio universal le pilló por sorpresa.


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