lunes, 20 de abril de 2015

EL ZALAMERO



Una variante de zalamero: el abrillantador de zapatos.




EL ZALAMERO


Me apodan “El Zalamero”. Nací por los amores incestuosos de una orquídea de fama lúbrica y un lirio un poco estrábico. Estudié la maravilla en una poza de mi pueblo como unos cuatro años. Viajé por los arrabales de la misticidad, los suburbios de lo cursi y en los alrededores de la pedantería (como ven, me muevo bien en la frontera). Me casé, dichosamente, cuatrocientas setentaicinco veces. Fundé tres ciudades, dos lagos y una hoguera.


Hasta aquí unas pinceladas de mi biografía. Ahora diserto:


El mundo está lleno de tarados. El Hombre, así con mayúsculas, está castrado. No mira lo que ve, no escucha lo que oye, no gusta lo que prueba… Si un solo ser dice belleza cuando mira una gota de lluvia, los periódicos no publican tal acontecimiento. Si una mujer deslumbra por ser portadora de vida, los colegios nunca lo añadirán como asignatura.


Hasta aquí la misión profética. Ahora el apodo:


Me lo puso mi primera suegra. ¡Y me quito el sombrero!




1 comentario:

  1. La verdad que es un texto un poco tontuno. En el fondo no funciona como me hubiera gustado. Quería hacer un juguete y me ha salido esto... en fin, habrá que trabajar más duro.

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