jueves, 19 de marzo de 2015

EL SUEÑO DE DIOS

Otro divertimento más...

Dios soñando. Lo veis claro, ¿no?


EL SUEÑO DE DIOS


A Tálata Rodriguez

Dios tuvo una siesta movidita. Con frecuencia soñaba con los numerosos errores que cometió cuando había creado el mundo, pero esta vez lo hizo con la poeta punk que le rezaba (aunque ella lo ignorase) con su irreverente y sensual lengua poética. Un viejito como él encaprichado de la musa mundial del momento le pareció algo más cercano a la blasfemia que a su propia ortodoxia religiosa. "Dios blasfemando" era una idea que le gustaba al mismísimo Dios. Durante las siguientes mil siestas tuvo amores oníricos con ella (los sueños y los versos son la forma que tienen de fornicar los dioses).


La historia no tuvo un happy ending. La poeta se dio cuenta de que estaba siendo soñada y ella, por encima de todo, era muy, pero que muy pagana. Tomó los sueños de Dios entre sus manos y los lamió hasta que desaparecieron, casi como si fuesen un helado. Así se las gastaba.


Y Dios jamás volvió a soñar. Y los poetas tomaron el relevo.

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