lunes, 2 de febrero de 2015

DECÁLOGO SOBRE LA POÉTICA



Ya tenía yo ganas de hacer un decálogo chorra.

Donar mis consejos oscuros a "los aprendices de brujo", que dice el Sabina.




¡La palabra es magia!


DECÁLOGO SOBRE LA POÉTICA


El poema es un objeto embrujado, el poeta su providencia y el chamán su lector. No necesitas saber más.


Las palabras son los cuatro elementos fundamentales, sus metáforas garabatos contra el vacío y las musas lo único cierto de toda cierta tentativa.


Confiar en los descarriados, en las Casandras y las Marilynes, escucha las mareas de sus voces, ¡fija la atención en sus silencios!


Conjugar el conjuro, caminar el no-camino, dos o tres encrucijadas y echarle en cara al destino sus desatinos.


Desvalijar al talento, poner la mano en su llaga. Considera al fuego amigo y a la naturaleza tenle respeto de oráculo.


Frecuentar pasadizos, utilizar ganzúas en vez de versos, irse a la francesa si el poema no merece y tomar, por supuesto, unas copas con compinches.


Amamanta con ternura las más fieles de tus fieras. Que rebose el vaso antes del milagro, siendo gnóstico. Pide consejo al abismo, pero de la luz haz un credo. No te metas con medusas ni haraganes. Siempre, cómplices, los muertos. ¡Resucita después de la resaca!


Pero si pese a todo… (entonado con notas fantasmas)… pero si pese a todo el sortilegio no lograres, ¡vete derechito hacia los bares!

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