domingo, 18 de enero de 2015

VOCACIÓN FLAMÍGERA

-Todos los fuegos, el fuego- que dijo el maestro Cortazar.

Siempre me obsesionó el fuego. Supongo es una manía humana muy recurrente, por lo que tengo entendido. He mirado con absoluto fanatismo las llamas en una chimena. Tuve mis escarceos con la piromanía (confieso que en mi juventud y con un amigo, a poco prendemos el Parque de los Enamorados, en mi Logroño natal. Hasta vinieron los bomberos y todo. Amor en llamas, ahora que lo pienso, jeje)...

Este microrrelato proviene de una escena de mi infancia absolutamente verídica.

¡Ojalá os queme!...

(joe, la introducción es más larga que el relato, en fin)

 Buscando imagenes por internet, me he topado con este hermoso cuadro titulado "Mujer y fuego" de Alma Delia Parra, una pintora mexicana. ¡A mí me encanta!


VOCACIÓN FLAMÍGERA

A los Prometeo de provincia

Durante el festejo con fuegos artificiales, una chispa desprendida de una palmera gigante y azul, prendió los cabellos de la abuela. Contaba él con siete años y en esos tiempos nada cuestionaba la maravilla. Piromanía y pirotecnia se unieron de una manera natural en su cosmogonía.  

A día de hoy trafica con fuegos fatuos por todo el país.

Jorge Cafrune

2 comentarios:

  1. Buen microrrelato, y siempre presente el humor en tus letras. Das buen rollito literario. En serio.

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  2. Gracias Txisco, viniendo de un poeta como tú, la critica es caricia.

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